Tu primer lote de kombucha en casa: guía paso a paso
Tu primer lote de kombucha en casa: guía paso a paso
Hacer kombucha en casa es más sencillo de lo que parece. No necesitas equipamiento especial ni conocimientos previos — solo unos pocos ingredientes, un tarro de cristal y algo de paciencia.
Esta guía es para tu primer lote. Sin complicaciones.
Lo que necesitas
- 1 SCOBY con su líquido iniciador (al menos 100 ml)
- 1 litro de té negro o verde, recién hecho
- 70–80 g de azúcar blanco (azúcar moreno o de coco también funcionan, con matices distintos)
- 1 tarro de cristal de boca ancha, capacidad mínima 1,5 litros
- 1 tela transpirable — muselina, tela de algodón o un filtro de café — y una goma elástica
Nada más. El SCOBY hace el trabajo.
Paso a paso
1. Prepara el té Infusiona 3–4 bolsitas (o 8–10 g de té a granel) en 800 ml de agua hirviendo durante 5–7 minutos. Retira el té, disuelve el azúcar en caliente y remueve bien. Añade 200 ml de agua fría para bajar la temperatura más rápido.
2. Espera a que enfríe Este paso es el más importante y el más ignorado. El té debe estar a temperatura ambiente antes de añadir el SCOBY — por encima de 30 °C puedes dañar las bacterias y arruinar el lote. Compruébalo con la mano: si no quema, está listo.
3. Monta el tarro Vierte el té en el tarro de cristal. Añade el líquido iniciador primero — acidifica el medio y protege el lote de contaminaciones — y después coloca el SCOBY con cuidado. No pasa nada si se hunde, volverá a subir.
4. Cubre y deja fermentar Tapa el tarro con la tela y sujétala con la goma. El objetivo es que respire pero que no entren insectos ni polvo. Colócalo en un lugar sin luz directa, a temperatura estable entre 20 y 27 °C. Ahí se queda.
5. Espera entre 7 y 14 días No lo muevas, no lo abras a cada rato. La fermentación necesita tranquilidad. A partir del día 7 puedes hacer la primera cata: introduce una pajita limpia por el lateral del SCOBY y prueba.
¿Cuándo está lista?
No hay una respuesta universal — depende de tu temperatura, tu té, tu azúcar y, sobre todo, de tu gusto.
Busca el equilibrio entre dulce y ácido que te resulte agradable. Si está demasiado dulce, déjala uno o dos días más. Si ya está demasiado ácida, la próxima vez la retiras antes.
Y aquí está la clave: anota el día exacto en que te ha gustado. Sin ese dato, el próximo lote será otra vez un experimento desde cero. Con ese dato, tienes una receta tuya.
¿Dudas en el camino?
Es normal que la primera vez surjan preguntas: ¿por qué flota el SCOBY así?, ¿ese hilo marrón es malo?, ¿por qué huele diferente al de la tienda?
Fermenty te acompaña en todo el proceso — desde la preparación hasta la cata final. El asistente te da pistas en cada fase, te avisa de lo que es normal y lo que no, y guarda tu receta para que puedas repetirla exactamente igual (o mejorarla) la próxima vez.
Tu primer lote es el principio. Los que vienen después son cada vez mejores.
¿Listo para empezar? Regístrate en Fermenty y lleva el seguimiento de tu kombucha desde el primer día.
Fermentista incansable y parte del equipo de Fermenty. Me apasiona la creatividad que despiertan los fermentos, y cuando salen bien :)
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