El pH no mide la acidez: guía del pH en kombucha y kéfir
Guía técnica para quien fermenta en serio.
Cortas la fermentación cuando el medidor marca 3,0. Siempre a 3,0. Lo anotas en la hoja de control y embotellas tranquilo.
Y aun así, unos lotes salen redondos y otros pican como vinagre. El mismo cultivo, el mismo té, el mismo número en la pantalla. Un cliente te comenta que esta tanda está «más fuerte». Revisas el registro: 3,0, como siempre.
No estás midiendo mal. Estás midiendo solo la mitad.
Lo que dicen los números
Dos tandas de kombucha del mismo cultivo. Una fermentada a 20 °C, otra a 30 °C. La fría marca pH 1,95; la caliente, pH 2,25. Cualquiera diría que la fría es la agresiva.
Al titularlas, la fría contiene 3,3 g/L de ácido. La caliente, 18,2 g/L.
Cinco veces más ácido en la que el pH-metro señalaba como más suave. No es un fallo del aparato: es que el pH y la acidez son dos cosas distintas, y confundirlas es el error de control de calidad más extendido del sector.
Qué problemas resuelve este artículo
Si alguno de estos te suena, aquí tienes el porqué y la solución:
- Lotes que dan el mismo pH y saben distinto. Es el síntoma clásico de controlar por intensidad y no por cantidad de ácido.
- No saber en qué momento exacto cortar. El pH lleva días estabilizado mientras el sabor sigue cambiando.
- Medir dos veces la misma muestra y obtener números distintos. Casi siempre es temperatura, y casi siempre por confiar en algo que la ATC no hace.
- Producto que llega demasiado ácido al lineal o que se pasa de alcohol en botella.
- Kéfir que suelta suero o que no cuaja como debería.
- Sondas que duran meses en lugar de años.
- Qué anotar exactamente para que tu registro aguante una inspección.
Todo lo que sigue está respaldado por estudios publicados, con las fuentes al final. Incluye una tabla de referencia de pH que puedes usar y citar, y un protocolo de siete puntos para aplicar mañana mismo.
Para quién es: productores comerciales y semiprofesionales, y fermentadores domésticos que quieran dar el salto a un control serio. Si solo quieres saber cuántos días dejar tu tarro, esto se te va a quedar largo.
1. Dos números que no son el mismo número
| pH | Acidez titulable (TA) | |
|---|---|---|
| Qué mide | Intensidad: protones libres ahora mismo | Capacidad: ácido total disponible |
| Escala | Logarítmica (1 unidad = ×10) | Lineal (g/L o %) |
| Cómo se obtiene | Electrodo | Titulación con NaOH 0,1 N |
| Para qué sirve | Seguridad, punto de corte | Sabor, consistencia entre lotes |
La clave está en que los ácidos de fermentación son débiles. El acético (pKa 4,76) y el láctico (pKa 3,86) mantienen siempre un gran depósito de moléculas sin disociar: no aparecen en la lectura de pH, pero sí en la titulación. Y sí en la boca.
Mismo pH, acidez distinta. El medidor solo detecta los protones que están sueltos en ese instante. Las moléculas de ácido sin disociar son invisibles para el electrodo, pero aparecen en la titulación y se perciben en boca.
Clave: dos productos con idéntico pH pueden tener acideces reales y percibidas muy distintas. El pH te dice cuánto ácido está suelto; la titulación, cuánto hay en total.
2. La prueba, con números publicados
Un estudio publicado en Foods en 2023 fermentó kombucha 11 días a dos temperaturas y tres niveles de azúcar, midiendo pH y acidez titulable a diario:
| Condición | pH final | Acidez titulable |
|---|---|---|
| 20 °C | 1,95 – 2,21 | 3,26 – 3,96 g/L |
| 30 °C | 2,25 – 2,38 | 12,83 – 18,24 g/L |
La misma tanda, dos conclusiones opuestas. Las barras de pH son casi idénticas; las de acidez titulable, abismalmente distintas. Fuente: Foods (2023) 12(16), 3116.
Si tu control de calidad se basa solo en el pH, habrías clasificado las tandas frías como las más ácidas cuando químicamente eran las más suaves con diferencia.
Y hay algo más: la temperatura no acelera el mismo proceso, cultiva un consorcio distinto. De Filippis y colaboradores comprobaron que fermentar a 20 o a 30 °C selecciona especies diferentes de Gluconacetobacter. Neffe-Skocińska sitúa el óptimo global en 25 °C por calidad fisicoquímica, microbiológica y sensorial conjunta.
3. Por qué la acidez que notas no es la que marca el aparato
El sabor ácido se dispara por acidificación intracelular de las células gustativas. Contribuyen los protones libres, pero también las moléculas de ácido sin disociar: por ser lipofílicas atraviesan la membrana y liberan su protón ya dentro de la célula.
Clave: a igual pH, un ácido débil sabe más ácido que uno fuerte.
Y cada ácido tiene carácter propio:
| Ácido | Dónde | Perfil |
|---|---|---|
| Acético | Kombucha, vinagre | Punzante, avinagrado |
| Glucónico | Kombucha | Suave, refrescante, redondo |
| Láctico | Kéfir, chucrut | Suave, envolvente, lácteo |
| Succínico | Kombucha, vino | Ácido con fondo amargo-umami |
Esto es una palanca de producto, no una curiosidad. Un trabajo de reconstrucción de comunidades microbianas encontró que la proporción de glucónico correlaciona con la nota de cata en r = 0,986, y la de acético en r = −0,986. Puedes mejorar el sabor sin tocar el pH final: cambiando qué ácido produces.
Tres moduladores que ya controlas
- Azúcar residual — suprime la acidez percibida. A igual pH y TA, más azúcar equivale a menos acidez en boca.
- Temperatura de servicio — en frío se percibe menos ácido y menos aroma. Al templarse en el vaso, ambos suben.
- Carbonatación — las células que detectan el ácido son las mismas que detectan el CO₂. Una kombucha muy carbonatada sabe más ácida con idéntico pH.
4. Kombucha y kéfir: curvas opuestas
El efecto de la capacidad tampón. El té azucarado casi no está tamponado y se desploma. La leche, tamponada por caseínas, fosfato y citrato, apenas se mueve aunque produzca mucho ácido.
La diferencia se llama capacidad tampón.
El té azucarado no está tamponado. Su pH se desploma hasta que el par acetato/ácido acético empieza a autotamponar. De ~4,5-5,0 iniciales baja a ~2,5-3,5 en una semana.
La leche sí lo está, y mucho: caseínas, fosfato inorgánico y citrato. Baja de ~6,7 a 4,24 en 24 horas produciendo ya un 0,76 % de ácido láctico. Mucho ácido, poco movimiento de pH.
Clave: en kéfir, un descenso pequeño de pH significa que se ha producido mucho ácido. En kombucha, el pH se hunde con relativamente poco ácido. Compararlos solo por pH induce a error sistemático.
Tres detalles que cambian decisiones
El pH inicial no viene del té. El té infusionado está casi neutro (pH 7,20 según la FDA). El 4,5-5,0 de arranque procede del líquido iniciador. Si tu tanda empieza por encima de 4,6, no has acidificado suficiente.
El acético no sube indefinidamente. Chen y Liu siguieron fermentaciones hasta 60 días: el acético alcanza un máximo de 11 g/L hacia el día 30 y después desciende. El glucónico, que no aparece hasta el sexto día, es el que gobierna la acidez titulable y el sabor en la fase final. Traducción: el pH lleva días plano mientras el perfil sensorial sigue cambiando.
La textura del kéfir tiene su propio umbral. En el punto isoeléctrico de la caseína (pH 4,6) las micelas agregan y se forma el gel. Por debajo, el gel se contrae y aparece sinéresis. Además, acidificar rápido precipita; acidificar despacio gelifica.
5. Medir bien: lo que casi nadie hace
El error térmico
El electrodo sigue la ecuación de Nernst: a 25 °C, cada unidad de pH equivale a ±59,16 mV. La compensación automática de temperatura (ATC) aplica la pendiente correcta según la temperatura de medida.
Error frecuente: «la ATC lleva la lectura a 25 °C». Falso. Thermo Fisher lo dice sin rodeos: la ATC no puede corregir los efectos de la temperatura sobre el pH propio de la muestra, porque son desconocidos. Corrige el electrodo, no el líquido.
La instrucción operativa de HORIBA es la que debes adoptar: registra siempre el pH junto con la temperatura. Sin ese dato, tu serie histórica no es comparable consigo misma.
Elegir método
| Método | Exactitud real | Cuándo |
|---|---|---|
| Tiras reactivas | ±0,2 a ±0,5 | Orientación gruesa; sesgadas en líquidos oscuros |
| Medidor de bolsillo | ~±0,1 | Producción semiprofesional |
| Sonda de vidrio profesional | ±0,01-0,02 | Producción comercial con registro |
| Titulación con NaOH | — | Complemento imprescindible, no alternativa |
Los cinco hábitos que separan a un profesional
- Calibra a dos puntos (4,01 y 7,00) al inicio de cada jornada, a temperatura de trabajo.
- Atempera muestra y tampones al mismo rango, idealmente 20-25 °C.
- Extrae una alícuota en recipiente limpio. Nunca metas la sonda en el fermento madre.
- Toma muestra representativa — existen gradientes entre superficie y fondo.
- Guarda el electrodo en solución de almacenamiento, jamás en agua destilada.
Error frecuente: almacenar la sonda en agua destilada o de ósmosis. Hanna Instruments es tajante: el efecto osmótico arrastra el electrolito fuera de la celda de referencia y arruina el electrodo. Sin solución de almacenamiento, usa tampón 4,01 o 7,01 — nunca superior a 7,01.
Señales de que toca reemplazarlo: pendiente fuera del rango 85-105 %, respuesta lenta, deriva persistente pese a recalibrar, grietas en el bulbo.
6. Tabla de referencia de pH
Escala de pH en alimentos fermentados. Puedes usar y citar este gráfico enlazando a esta página. Valores de la FDA y de la literatura científica indicada al pie.
Alimentos de referencia (fuente: FDA)
| Producto | pH |
|---|---|
| Zumo de limón | 2,00 – 2,60 |
| Vinagre | 2,40 – 3,40 |
| Vinagre de sidra | 3,10 |
| Pepinillos en eneldo | 3,20 – 3,70 |
| Chucrut | 3,30 – 3,60 |
| Kétchup | 3,89 – 3,92 |
| Miel | 3,70 – 4,20 |
| Leche acidófila | 4,09 – 4,25 |
| Suero de mantequilla | 4,41 – 4,83 |
| Leche de vaca | 6,40 – 6,80 |
| Té (infusión) | 7,20 |
Atención al citar: la tabla de la FDA no incluye kombucha, kéfir, yogur, kimchi ni masa madre. No se los atribuyas: los valores de abajo proceden de la literatura científica.
Fermentos (fuente: literatura científica)
| Fermento / etapa | pH | Fuente |
|---|---|---|
| Kombucha, día 11 a 20 °C | 1,95 – 2,21 | Foods 2023 |
| Kombucha, día 11 a 30 °C | 2,25 – 2,38 | Foods 2023 |
| Kombucha, día 15 (varios tés) | 2,70 – 2,94 | Kaewkod 2019 |
| Kombucha, día 7 (20-30 °C) | ~2,5 – 3,5 | De Filippis 2018 |
| Kéfir de agua, 192 h a 21 °C | 3,35 | Laureys y De Vuyst 2014 |
| Kéfir de agua, 72 h a 21 °C | 3,45 | Laureys y De Vuyst 2014 |
| Kéfir de leche, 24 h | 4,24 | García Fontán 2006 |
| Kombucha, inicio de tanda | 4,5 – 5,0 | Por el líquido iniciador |
7. Seguridad y normativa: tres números distintos
pH 4,6 — el umbral sanitario. Clostridium botulinum no crece ni produce toxina por debajo. Es la frontera regulatoria entre alimentos ácidos y poco ácidos. La kombucha queda muy por debajo. No lo confundas con el rango de calidad (2,5-3,5): mantenerte por encima de 2,5 es cuestión de palatabilidad, no de patógenos.
1,2 % ABV — el número europeo. El Reglamento (UE) 1169/2011 exime a las bebidas por encima de ese grado de indicar lista de ingredientes e información nutricional. En España, el límite para etiquetar como «sin alcohol» es inferior al 0,5 %.
0,5 % ABV — el número estadounidense. Si exportas: alcanzar 0,5 % en cualquier momento —producción, embotellado o después— obliga a elaborar en instalaciones autorizadas por el TTB. Alcanza expresamente a la kombucha que sale por debajo y lo supera en botella. La F2 es justo donde ocurre.
8. Cuatro mitos que conviene enterrar
- «La ATC lleva la lectura a 25 °C.» Corrige el electrodo, no la muestra.
- «El electrodo se guarda en agua destilada.» Es la forma más rápida de destruirlo.
- «El pH mide la acidez.» Mide intensidad, no capacidad.
- «La kombucha es rica en ácido glucurónico detox.» Aquí conviene precisión: el compuesto existe y se detecta por HPLC (hasta 2,3 g/L). Lo que no está respaldado son las afirmaciones de salud. Y las cifras espectaculares que circulan (decenas de g/L) proceden de sistemas de laboratorio deliberadamente optimizados, no de producción normal.
9. Tu protocolo en siete puntos
- Instrumentación: medidor con sonda de vidrio y ATC (±0,01-0,02) más kit de titulación (NaOH 0,1 N y fenolftaleína).
- Cada jornada: calibración de dos puntos a temperatura de trabajo.
- Cada medición: alícuota representativa, y anotar pH y temperatura.
- Define ventana objetivo doble: de pH y de acidez titulable.
- Kombucha: arranca por debajo de 4,6, cosecha entre 2,5 y 3,5. Vigila el ABV en F2.
- Kéfir de leche: detén cerca de 4,4-4,6 para coagulación óptima y mínima sinéresis. Refrigera pronto.
- Mantenimiento: solución de almacenamiento. Registra la pendiente para anticipar el fin de vida del electrodo.
Preguntas frecuentes
¿Qué pH debe tener la kombucha?
Entre 2,5 y 3,5 al cosechar. Por encima de 4,6 hay riesgo microbiológico; por debajo de 2,5, el problema es de palatabilidad, no de seguridad.
¿Es lo mismo el pH que la acidez?
No. El pH mide la intensidad —protones libres, en escala logarítmica— y la acidez titulable mide la cantidad total de ácido. Dos fermentos con idéntico pH pueden tener acideces muy distintas.
¿Sirven las tiras reactivas para medir kombucha?
Como orientación. Su exactitud real es de ±0,2 a ±0,5 unidades y se sesgan en líquidos oscuros. Para producción comercial documentada hace falta sonda de vidrio.
¿La compensación automática de temperatura corrige el pH de la muestra?
No. Corrige la respuesta del electrodo aplicando la pendiente de Nernst correcta. El cambio real del pH de la muestra con la temperatura no se compensa: por eso hay que calibrar y medir a temperaturas similares y anotar siempre la temperatura.
¿Qué pH tiene el kéfir de leche?
Parte de 6,4-6,8 y baja a 4,2-4,6. En estudios con cultivo comercial alcanza 4,24 a las 24 horas. El punto isoeléctrico de la caseína (4,6) marca la coagulación.
¿Por qué mi kéfir suelta suero?
Porque has bajado del punto isoeléctrico de la caseína. Por debajo de 4,6 el gel se contrae y aparece sinéresis. Detén antes y refrigera.
Fuentes
Percepción sensorial. Da Conceição Neta, Johanningsmeier y McFeeters (2007). J Food Sci 72(2), R33-R38. DOI: 10.1111/j.1750-3841.2007.00282.x · Da Conceição Neta et al. (2007). J Food Sci 72(6). DOI: 10.1111/j.1750-3841.2007.00400.x · Chandrashekar et al. (2009). The Taste of Carbonation. Science 326, 443-445. DOI: 10.1126/science.1174601
Kombucha. Villarreal-Soto et al. (2018). J Food Sci 83(3), 580-588. DOI: 10.1111/1750-3841.14068 · Jayabalan et al. (2014). CRFSFS 13(4), 538-550. DOI: 10.1111/1541-4337.12073 · Jayabalan, Marimuthu y Swaminathan (2007). Food Chemistry 102(1), 392-398. DOI: 10.1016/j.foodchem.2006.05.032 · Chen y Liu (2000). J Appl Microbiol 89(5), 834-839. DOI: 10.1046/j.1365-2672.2000.01188.x · De Filippis et al. (2018). Food Microbiology · Foods (2023) 12(16), 3116. DOI: 10.3390/foods12163116 · Neffe-Skocińska et al. (2017). CyTA — Journal of Food. DOI: 10.1080/19476337.2017.1321588 · Kaewkod et al. (2019). Microorganisms (PMC6956236)
Kéfir. García Fontán et al. (2006). Int Dairy J 16(7), 762-767. DOI: 10.1016/j.idairyj.2005.07.004 · Laureys y De Vuyst (2014). Appl Environ Microbiol 80(8), 2564-2572. DOI: 10.1128/AEM.03978-13 · Laureys et al. (2019). Front Microbiol 10, 2876. DOI: 10.3389/fmicb.2019.02876 · Salaün, Mietton y Gaucheron (2005). Int Dairy J 15(2), 95-109. DOI: 10.1016/j.idairyj.2004.06.007
Normativa y medición. Codex Alimentarius CXS 243-2003 (rev. 2018, mod. 2022) · Reglamento (UE) 1169/2011 · FDA 21 CFR 113 y 114 · FDA, Approximate pH of Foods and Food Products · TTB, Kombucha Information and Resources · Thermo Fisher, Automatic Temperature Compensation and pH Measurement · HORIBA, Technical Tip 09 · Hanna Instruments, pH Electrode Maintenance Guide · NC State Extension, FBNS 10-0101
Los valores de acidez titulable del estudio de Foods (2023) proceden del texto y resumen del artículo. Antes de tomar decisiones de producción sobre ellos, conviene contrastarlos con la Figura 1 del original.
Fermentista incansable y parte del equipo de Fermenty. Me apasiona la creatividad que despiertan los fermentos, y cuando salen bien :)
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